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FrAsEs
Para un
Técnico Cultural en muchas situaciones con un determinado tipo de político.
"un
informe no se redacta para informar a quien lo lee, sino para proteger a quien
lo escribe" o si lo prefieres en latín
"expositio scribitur non ut certior lector fiat, sed ut qui scripserit
defendatur"
Para un
Técnico Cultural con ganas de innovaciones.
"el
mayor peligro en la vida consiste en tomar demasiadas precauciones"
"nunca
andes por el camino trazado, porque él sólo conduce adonde ya fueron otros"
Para
políticos aragoneses hablando de cultura
"una
conferencia es una reunión de personas importantes que individualmente no
pueden hacer nada, pero que juntas pueden decidir que no se puede hacer nada"
"el
pensamiento siempre es un grano de arena en el engranaje del poder"
Para
todos
"si
la cultura se ha convertido en mercancía, no es raro que el ser humano haya
llegado al mismo punto"
"somos
lo que hacemos continuamente"
esta
como es corta va en aragonés:
"semos lo que femos de contino"
A cada ola que
pasa la roca amerge de nuevo
Al cabo de unos años apenas puede leerse una pintada.
En este soleado día de primavera, baja la bolsa.
Cuando nada vendemos ni compramos, ¿qué somos?
El vendaval de otoño deshilacha las banderas.
En los acantilados de la duda rompe el mar del silencio.
Por la noche, cuando los políticos duermen nadie gobierna.
Varios Poemas Haiku del escritor José Luis Andrés
Cebrián:
El lenguaje es prolífico... ¿o no?
A modo de ilustración lingüística, y con intención de entretener, se acompaña
uno de los artículos más conocidos y comentados de
Pérez-Reverte, el nuevo académico de la RAE. Aprovechad esta oportunidad
para comprobar las posibilidades de vuestra lengua.
COJONES (por Arturo Pérez-Reverte)
Ahora me explico las quejas de los extranjeros por
sus dificultades con
nuestras acepciones.
Un ejemplo de la riqueza del lenguaje castellano es el número y acepciones
de una simple palabra, como puede se la muy conocida y frecuentemente
utilizada referencia a los atributos masculinos, "cojones".
Si va acompañada de un numeral, tiene significados distintos según el
número utilizado. Así, "uno" significa "caro o costoso"
(valía un cojón),
"dos" significa "valentía" (tiene dos cojones),
"tres" significa
"desprecio" (me importa tres cojones), un número muy grande, más
"par"
significa dificultad" (lograrlo me costó mil pares de cojones).
El verbo cambia el significado. "Tener" indica "valentía"
(aquella persona
tiene cojones), aunque con signos exclamativos puede significa"sorpresa"
(¡tiene cojones!); "poner" expresa un reto, especialmente si se pone
en
algunos lugares (puso los cojones encima de la mesa).
También se los utiliza para apostar (me corto los cojones), o para amenazar
(te corto los cojones).
El tiempo del verbo utilizado cambia el significado de la frase. Así el
presente indica "molestia o hastio" (me toca los cojones), el
reflexivo,
significa "vagancia" (se tocaba los cojones), pero el imperativo
significa
"sorpresa" (tócate los cojones!).
Los prefijos y sufijos modulan su significado: "a-" expresa
"miedo"
(acojonado), "des-" significa cansancio" (descojonado), "-udo"
indica
"perfección" (cojonudo) y "-azo" se refiere a la
"indolencia o abulia".
Las preposiciones matizan la expresión. "De" significa "éxito"
(me salió de
cojones) o "cantidad" (hacía un frío de cojones), "por"
expresa
"voluntariedad" (lo haré por cojones), "hasta" expresa
"límite de aguante"
(estoy hasta los cojones), "con" indica "valor" (era un
hombre con cojones)
y "sin", "cobardía" (era un hombre sin cojones).
Es distinto el color, la forma, la simple tersura o el tamaño. El color
violeta expresa "frio" (se me quedaron los cojones morados), la forma,
"cansancio" (tenía los cojones cuadrados), pero el desgaste implica
"experiencia" (tenía los cojones pelados de tanto repetirlo).
Es importante el tamaño y la posición (tiene dos cojones grandes y bien
plantados); sin embargo hay un tamaño máximo (tiene los cojones como los
del caballo de Espartero) que no puede superarse, porque entonces indica
"torpeza o vagancia" (le cuelgan, se los pisa, se sienta sobre ellos,
e
incluso necesita una carretilla para llevarlos).
La interjección "¡cojones!" significa "sorpresa", y cuando
uno se halla
perplejo los solicita (manda cojones!). En ese lugar reside la voluntad y
de allí surgen las órdenes (me sale de los cojones).
En resumen, será difícil encontrar una palabra, en castellano o en otros
idiomas, con mayor número de acepciones.
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